De lo que se apodera el ruido, todo aquello que no queremos oír.
Aquello que se mete por la ventana, filtrándose a través de la cortina de nuestra piel, llevándose la concentración a pasear rabiosa por la calle,
arrastrada de los pelos por el pavimento.
Ruidoso frío.
Devuélvenos las ganas, la intención de oírnos a nosotros mismos, la posibilidad de concretar el sueño, de cerrar el mundo por unos instantes.
Eres el invitado indeseado, amenazador, que se sienta en nuestra mesa y al cabo de un rato prende fuego nuestra paciencia y nos hace querer huir.


> Alhué Mora <



"Todos los hombres viven estos momentos difíciles. Para los de nivel general, es esté el punto de la existencia en el que surge la máxima oposición entre el avance de la propia vida y el mundo circundante. El punto en el que se hace más duro conquistar el camino que conduce hacia adelante. Muchos hay que sólo esta vez en la vida pasan por aquel morir y renacer que es nuestro destino, sólo esta vez, cuando todo lo que hemos llegado a amar quiere abandonarnos y sentimos de repente en nosotros la soledad y el frío mortal de los espacios infinitos. Y hay también muchos que embarrancan para siempre en estos escollos y permanecen toda su vida dolorosamente adheridos a un pasado sin retorno, al sueño del paraíso perdido,
el peor y el más asesino de los sueños."


"Demian" ~ Hermann Hesse